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Artistas Trans en la Argentina (II)

Naty Menstrual en San Telmo

La primera entrevista con Naty Menstrual fue en Las del Barco, un bar de San Telmo donde ella hace un show los jueves.  Después registré su lectura de poemas de su libro Batido de Trolo, que se está por editar pronto. Leyó unos poemas largos y desopilantes. Poesía travesti trash. Naty no tiene un discurso literario acerca de sus propios textos, ni le interesa la opinión que ella pueda tener sobre sí misma: “Somos los millones de ojos que nos ven”, y los textos son también lo que esos ojos quieran y puedan ver ahí. Lo que ella opine poco importa. Ella lee con una peluca negra de rulos que se puso para el show sobre sus cabellos rubios platinados. Y es una lectora cautivante, una actriz potente de las diferentes voces que dialogan en sus poemas. Creo que todas las voces hablan en segunda persona, quizás exagero. Y la performance de Naty colma de imágenes la escena de esos diálogos y monólogos nocturnos.

Tuvimos un segundo encuentro en la feria de San Telmo, donde ella monta un puesto todos los domingos desde hace años, para vender remeras y muñecos. Esta vez pudimos hablar mucho más. Me contó su historia, cómo empezó a travestirse en los noventa, de a poquito. Me contó que escribió desde siempre, pero que al principio sus personajes eran heterosexuales, hasta que también los travistió a ellos. Y de este proceso salió su primer libro de cuentos: Continuadísimo, editado por Eterna Cadencia. Es difícil describir la presencia de Naty hablando. Ella es muy diferente a todas. Tiene un estilo único, muy cargada de toda la calle y la noche que tiene encima y que no trata de ocultar. Como en sus textos, ella es bien explícita y bien graciosa. Y sórdida y tierna, siempre ambas a la vez, en una tensión seductora que mantiene atento a quien la oiga.

Marlene Wayar en el Teatro Silencio de Negras

Volví a entrevistar a Marlene Wayar dos veces más. Habló de su historia personal, de su militancia trans. De sus amigas, las que están y las que ya se fueron. De la revista El Teje, la primera revista trans de Latinoamérica, que ella dirige.

Mosquito Sancineto en su programa de radio “Dimensión Mosquito”

También pude filmar el programa de radio de Mosquito Sancineto. Mosquito hizo un programa especial sobre arte trans e invitó a una serie de personajes de la escena artística porteña para discutir el tema. Allí tuve la oportunidad de entrevistar a Klaudia con K, una celebridad del under trans de los años 80´s del klan de Batato Barea.

Klaudia con K en el pasillo de Radio Sónica

Además pude entrevistar a Susy Shock y a Karen Bennett otra vez. Y pude filmar el show que hacen juntas como dúo Transilvania, en el contexto de un show que se llama Poemario Transpirado, que organiza Susy, y en el que ella también canta sola canciones folklóricas y recita sus poemas y textos. Antes del show Susy y Karen hablaron de cómo se conocieron y empezaron a trabajar juntas. Y también hablaron sobre sus historias de amor inusuales.

Susy Shock y Karen Bennet en Casa Brandon.

Artistas trans en la Argentina: primer encuentro con Susy Shock, Marlene Wayar y Karen Bennett.

Mariana Bugallo y Susy Shock en el Burlesque

Mi primer contacto con la nueva cultura trans en Argentina fue a la distancia, cuando ya me había ido a vivir lejos, a otra parte. Me gusta comprobar que la distancia espacial no tiene nada que ver con la distancia entre las personas. Hace ya casi dos años mi amiga Mariana Bugallo me hablaba por Skype sobre sus nuevas amigas travestis. Susy. Marlene. Y otras. Ella estaba fascinada, y me hablaba y me hablaba, de ellas, de sus shows, de la música de Susy, de los conceptos de Marlene. Que Marlene tenía una paciencia infinita para corregir su usos heteronormativos del lenguaje, como una maestra risueña de la deconstrucción del género y su normatividad subliminal. Que no había que decir “los travestis” sino “las travestis”, que hablara siempre en femenino. Que Mariana, pese a ser heterosexual también era trans. “El género no es una genitalidad sino una sensibilidad”, dice Marlene Wayar. Y Mariana estaba cambiando su forma de sentir, de pensar-sentir. Más tarde me contó que Susy la había invitado a subir a su escenario para hacer juntas una canción. Los conceptos feministas y transgénero no me llamaron la atención en ese momento, parecía, en mis oídos distantes, sólo una cuestión de gusto lingüístico. Desde mi mirada académica, todavía sospechaba un tedio academicista. Porque no la conocía a Marlene. Lo que sí vi desde el primer día fue la cara de Mariana, su voz, un fueguito que no le conocía. Su voz. Luego de años de casi no cantar, de casi no tocar la guitarra, años de escribir casi en secreto unos textos que yo nunca leí, de a poco, Mariana empezó a escribir, y a cantar. Y a cantar como nunca. Y a escribir unos textos hermosos. No imaginaba que todo eso estaba ahí, latente, esperando que algo afuera de sí misma hiciera una primera chispa. Ese fue mi primer contacto con Susy Shock y con Marlene Wayar y con Karen Bennett, cuyos nombres yo confundía, y poco me importaban, pero ya las quería porque habían hecho esto en Mariana. Y yo no conocía muchos artistas así de generosos, capaces de acompañar así a los demás para que creen con su propia voz algo diferente. Tiempo después, leí a Naty Menstrual y a Susy Shock en un curso. Y me cautivaron los textos.  Y después entendí también la dimensión política de este movimiento de personas singulares y amorosas, que formaron parte de las conquistas sociales recientes de los derechos LGBT en Argentina. Leí lo que en ese momento era un proyecto de ley y que ahora es una ley vigente aprobada por unanimidad en el Congreso de la Nación, la Ley de Identidad de Género. Y hace dos semanas llegué a Buenos Aires para conocerlas, para escuchar el relato de ellas acerca de este movimiento que es a la vez personal y político, artístico y vital.

Nos encontramos en el Burlesque, en Congreso. Ya habían accedido a través del contacto angélico de Mariana, a ser filmadas. Y nos sentamos a la mesa y empezamos a hablar. Esta primera entrevista fue breve. Hablamos de la Ley, que para ellas es una conquista política muy bienvenida. Pero que ahora es necesario superar. Esta ley permite que las personas sean registradas ante el Estado según el género que cada quien considere que le corresponde, de acuerdo a su “autopercepción”. Y ya es enorme esa revolución en el concepto de género, porque queda despegado de la genitalidad, y no se le exige a nadie ninguna operación para cambiarse el nombre propio y la identidad sexual ante la mirada del Estado -y todas sus instituciones. Pero la ley sólo contempla dos géneros, hombre y mujer, y en ese punto todavía no es lo suficientemente radical. Karen Bennett dijo, hablando de la Ley: yo soy marlenewayarista. Y explicó. Porque ellas no son mujeres, no pretenden serlo. Y eso, que parece un tecnicismo, no lo es.

“El problema con lo transexual es inverso a lo gay o lo lésbico con respecto al closet. Nosotras no tenemos closet, porque al asumir esta identidad se hace inmediatamente pública y evidente. Pero en muchos casos lo terminamos construyendo. Hay una trampa montada, justamente, por la necesidad de afecto y aceptación. El closet, para mí, lo representa la necesidad de operarse para tener “el cuerpo que corresponde.” Esa identidad quirúrgica me provoca muchas inquietudes. ¿Significa portar internamente la mentira?” escribía Marlene en la MU (julio 2009).

Marlene Wayar y Karen Bennett en el Burlesque

Marlene Wayar es una pensadora, una creadora de conceptos. Y es por eso que quise incluirla en mi lista de artistas trans, porque hay un trabajo artesanal con la palabra delicado y en permanente movimiento. La entrevista se disolvió de un momento a otro porque empezaba el show: Las Noches Bizzarras. Y entonces el tono pausado y explicativo de la entrevista desapareció ante la irrupción de un hecho estético poderoso, seductor y político, eminentemente colectivo y risueño.

Posted by Rocío Pichon Rivière — Phd candidate in Spanish and Portuguese at NYU